Por supuesto. En zonas con inviernos fríos, mucha lluvia o humedad, el PVC es un aliado excelente porque es un aislante natural que mantiene muy bien el calor dentro de casa y evita que los marcos se sientan fríos al tacto. Por su parte, el aluminio es ideal si la ventana va a estar expuesta a un sol muy intenso o cambios de temperatura extremos, ya que es un material muy resistente que no se deforma.